Botox Full face
Más que eliminar arrugas, relajamos las expresiones para reflejar un rostro descansado, permitiendo resultados reales y personalizados.
Suavizamos líneas y gestos de cansancio para que te veas más descansada y natural, sin rostro congelado ni cambios bruscos
Separa tu citaSuavizamos líneas y gestos de cansancio para que te veas más descansada y natural, sin rostro congelado ni cambios bruscos
Separa tu citaRejuvenecimiento facial para que te veas descansada, con rasgos más suaves y piel más uniforme, manteniendo tus gestos y tu expresión natural. Recuperas la seguridad de mirarte al espejo y reconocerte, solo que en tu mejor versión.
Más que eliminar arrugas, relajamos las expresiones para reflejar un rostro descansado, permitiendo resultados reales y personalizados.
Usamos enzimas inyectables para afinar el contorno de tu rostro y marcar mejor la mandíbula, sin cirugía y con resultados graduales y naturales.
Renueva las capas superficiales de la piel para mejorar manchas, marcas de acné y tono desigual, dejando el rostro con una textura más pareja y luminosa.
Un tratamiento que le da un empujón a tu piel para que vuelva a producir colágeno y se vea más firme en la parte baja del rostro y el cuello.
Tratamiento con ultrasonido focalizado que ayuda a levantar mejillas, definir la línea de la mandíbula y mejorar la zona bajo el mentón, sin agujas ni cirugía.
Limpia los poros de tu rostro con agua y una succión suave. Al mismo tiempo aporta hidratación y nutrientes para que tu rostro se vea más fresco y luminoso al terminar la sesión.
Tratamos tu rostro y tu cuerpo para que te veas más descansadx y definidx, sin que parezca “que te hiciste algo”. Los cambios se notan, pero pasan desapercibidos para los demás.
Combinamos toxina, rellenos, bioestimuladores y cuidados de piel con equipos de última generación, eligiendo solo lo que realmente aporta a tu caso, para que tu rostro se vea más fresco y uniforme sin cambios bruscos.
No solo vienes a una sesión: te guiamos antes, durante y después, resolviendo dudas, ajustando el plan y asegurándonos de que entiendas cada paso.
— Dr. Alfredo Centurión
Me dedico a la medicina estética facial en Lima como médico cirujano; mi foco es suavizar líneas de expresión, definir el contorno del rostro y refrescar la mirada con resultados naturales, para que te veas más descansada y luminosa sin perder tus rasgos.
“Fui por primera vez para probar bótox y me daba miedo que se notara demasiado. Al final quedó súper natural: me veo más descansada, pero nadie ha notado que me hice algo. Justo lo que buscaba.”
M.F 39 años
Lima
“Desde la primera consulta, el Dr. Alfredo y su equipo me hicieron sentir escuchada. Me explicaron todo con calma y nunca sentí presión por hacerme más de lo necesario. Salí tranquila, segura y muy contenta con el resultado”
A.D 48 años
Lima
Trabajamos con dosis precisas para relajar los músculos que marcan las líneas de expresión, sin congelar tu rostro. Sigues moviendo la cara, solo que con gestos más suaves y descansados.
Empiezas a notar el cambio entre el tercer y séptimo día, y el efecto completo se ve alrededor de las dos semanas. Suele mantenerse de 3 a 4 meses, según tu expresión y hábitos.
Suele incluir frente, entrecejo, contorno de ojos y, según el caso, otras zonas de expresión. Lo habitual es repetirlo 2 a 3 veces al año, siempre después de una evaluación médica.
Funciona bien cuando hay grasa localizada bajo el mentón y en la parte baja de las mejillas. No cambia cachetes altos de origen óseo o muscular; en esos casos se evalúan otras opciones.
El cambio es progresivo y suele verse entre la tercera y la cuarta semana después de cada sesión, a medida que tu cuerpo elimina la grasa tratada.
La mayoría de pacientes necesitan entre 2 y 3 sesiones, separadas por un mes. En la evaluación definimos si basta con un protocolo corto o si conviene extenderlo.
Es una buena opción cuando ya notas flacidez en la parte baja del rostro o el cuello y las cremas solo mejoran la textura superficial, pero no la sensación de "sujeción" de la piel.
Los cambios empiezan a notarse a partir del mes, cuando tu piel ya empezó a producir nuevo colágeno. La firmeza mejora de forma gradual durante las semanas siguientes.
El efecto suele durar entre 12 y 18 meses. Luego se puede hacer una sesión de refuerzo, según cómo haya evolucionado tu piel y tus hábitos.
Trabaja bien en ambos frentes: ayuda a aclarar manchas por sol y a suavizar marcas de acné o cicatrices superficiales, mejorando textura y tono al mismo tiempo.
La piel suele estar enrojecida y sensible varios días. Usas bloqueador de forma estricta y evitas sol directo; el retorno a exposición moderada se pauta de manera personalizada en control.
Para cicatrices leves puede bastar 1–2 sesiones; si son más profundas, solemos recomendar de 3 a 5, espaciadas por un mes, ajustando la intensidad en cada visita.
El HIFU trabaja con energía sobre piel y músculo, sin agujas ni materiales añadidos; los hilos y rellenos colocan productos dentro del tejido. Muchas veces se pueden complementar, pero no se sustituyen en todos los casos.
El efecto se ve de forma gradual: una parte se nota al salir y el resto se construye en las semanas siguientes. Puede mantenerse entre 6 y 8 meses, según edad, flacidez y cuidados.
Funciona muy bien como prevención entre los 30 y 40 años. En flacidez marcada también ayuda, pero solemos combinarlo con otros tratamientos o ajustar expectativas en consulta.
En pieles con poros visibles o tendencia a puntos negros solemos recomendar una sesión cada 4 a 6 semanas, ajustando la frecuencia según cómo responde tu piel.
Reemplaza gran parte de la extracción manual por un sistema de agua y succión suave. Esto ayuda a limpiar poros sin tanto dolor ni marcas, y deja la piel más hidratada al final.
La mayoría de pacientes sale con la piel luminosa y solo un leve enrojecimiento temporal, así que puede hacerse antes de un evento, idealmente con algo de margen para ver cómo reacciona tu piel.